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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Gastar en Ahorro

 
Gastar en ahorro

Cuando se habla de ahorro las personas generalmente resisten la palabra ya que es común que  no podemos hacerlo debido a que estamos acostumbrados a utilizar un sistema de ahorro muy arcaico donde las personas pretenden que al llegar los ingresos se puedan  hacer gastos y por último generar un ahorro con el sobrante. Seamos honestos ¿realmente cuando sobra? en el 99% de las personas generalmente nunca sobra porque simplemente la administración del dinero de esa manera hace que nuestro cerebro tenga la idea de poder gastar lo que poseemos, por lo tanto la forma correcta de hacerlo es: gastar en ahorro.

Y ¿porque gastar en ahorro? Es muy sencillo; nuestro cerebro está acostumbrado a gastar, está diseñado para gastar, todo lo llega a nuestras manos fácilmente podemos desprendernos de él en gastos ya sean necesarios o innecesarios. El asunto es poner dentro de nuestros gastos personales uno más, al cual lo llamaremos AHORRO.

Es muy sencillo comprobar esto voy a poner un ejemplo, en algún momento todas las personas hemos dejado un billete perdido en una chamarra, en algún momento ese billete salió de nuestra administración personal o de nuestro fondo de dinero, por lo tanto probablemente en ese momento tuvimos que ajustarnos a vivir sin ese dinero pero cuando el billete aparece es como si fuera nuevo como si fuera incluso más ingreso.

Por lo tanto encuentra sistemas de ahorro que de alguna forma te obliguen hacerlo que tengan sistemas en el cual tú no puedas ver lo que tienes, que no lo puedas gastar. Existen sistemas de ahorro en el cual se vuelve un gasto de tu vida cotidiana, la idea es estar acumulando dinero, es como si pagaras tu renta, o como si pagaras tu coche, o incluso, como si pagaras la colegiatura de tus hijos, y de igual forma tú vas a utilizar ese dinero en algún momento, la diferencia es que tendrás dinero siempre para todas aquellas cosas que pretendas comprar para aquellas cosas que necesites en el futuro ya que muy pocas personas pensamos en la importancia de largo plazo, ¿Qué va pasar cuando yo tenga 10 años más de los que yo tengo ahora? ¿Qué va pasar cuando yo tenga más de 20 años de los que tengo ahora? o incluso ¿Qué va pasar cuando llegue a la edad en la cual ya no podré generar ingresos?

Así qué recuerda gasta pero gasta en ahorro porque aunque digas: "tengo muchos gastos" siempre estarás ahorrando y siempre tendrás dinero para lo que necesites.


Artículo escrito por: Alejandro Aguilar

 (Socio fundador API)
www.facebook.com/finanzasapi

www.twitter.com/apioficial


lunes, 13 de octubre de 2014

¿Cuáles son sus metas financieras personales?


Usted podrá lograr las metas financieras que se proponga si maneja sus finanzas en forma eficiente y si ahorra algo de dinero regularmente. La clave es fijarse METAS, que sean Mejorables, Específicas, Tangibles, Alcanzables y Superables.
  • Mejorables. El poder determinar su progreso lo anima a seguir adelante y a alcanzar su meta.
  • Declaración General de la Meta: "Voy a aumentar mi meta de ahorro cada año".
    Declaración Mejorable de la Meta: "Cada año voy a ahorrar 10 por ciento más que el año anterior".
  • Específicas. Indique exactamente lo que quiere lograr, cómo lo va a hacer, y cuándo quiere lograrlo.
    Declaración General de la Meta: "Quiero mejorar mis finanzas".
    Declaración Específica de la Meta: "Quiero pagar mi factura médica en 8 meses negociando un plan de pago con mi doctor".
  • Tangibles. Una meta debe poder medirse para que se sepa cuándo se ha logrado.
    Declaración General de la Meta: "Voy a pagar la mayor parte de mi deuda de tarjeta de crédito lo más pronto posible".
    Declaración Tangible de la Meta: "En los próximos seis meses, voy a pagar tres de mis cinco facturas de tarjeta de crédito en su totalidad".
  • Alcanzables. ¿Es la meta realista para usted? No ignore sus limitaciones. Sus metas deben ser tareas que se pueden lograr de manera razonable.
    Declaración General de la Meta: "Manejando bien mi dinero el próximo año seré millonario".
    Declaración Alcanzable de la Meta: "Manejando bien mi dinero el próximo año no tendré deudas, y tendré un fondo de emergencia correspondiente a tres meses de gastos".
  • Superables. Independiente de sus capacidades, asegúrese de que es capaz de cumplir con esta meta sin perjudicar el resto de sus obligaciones.
    Declaración General de la Meta: "Voy a ahorrar".
    Declaración Superable de la Meta: "Voy a ahorrar $18,000 en un año apartando $50 cada día, siempre que esto no interfiera con la educación de mis hijos".
Editado por Alejandro Aguilar
Socio Fundado de A.P.I.


viernes, 10 de octubre de 2014

El ahorro si importa (sin ahorro no hay crecimiento que pueda durar)



Para ser claros, si el ahorro es el origen del crecimiento sostenido, su aniquilación es la semilla del desastre económico.

El miércoles pasado criticamos en este espacio el artículo del portal de la revista Foreign Affairs (“Print Less but Transfer More: Why Central Banks Should Give Money Directly to the People”), publicación del que ha sido considerado el centro de estudios más influyente en materia de relaciones exteriores de Estados Unidos: el Council of Foreign Relations. 

Expusimos la falacia de los economistas de las corrientes predominantes –el keynesianismo y el monetarismo, que nos venden  la idea de que la economía necesita más consumo para emprender la recuperación, llegando al extremo de proponer regalar dinero en masa.

Dijimos que es un sin sentido en querer resolver una crisis provocada por el exceso de deuda, consumo y crédito, con dosis cada vez más elevadas de la misma “droga”, que con el tiempo surte menos efectos, pero tiene peores resacas.

Aquí es oportuno que profundicemos en el concepto del ahorro. Éste, para el “mainstream”, no tiene un objetivo de crecimiento del poder de compra futuro de los agentes económicos. De ahí que consideren que la inversión esté en función sólo de la tasa de interés, que “entre más baja, más la propicia”.

Este error de los keynesianos deja de lado que es el mercado libre el que debe hacer que las tasas de interés bajen, y que la causa de esto sólo puede ser la abundancia de ahorro. La teoría de la Escuela Austriaca de Economía es la que explica todo esto y, por ende, la única capaz de diagnosticar el desorden económico en el que nos encontramos y de proponer sus soluciones reales.

Para los “austriacos”, los tipos de interés –gracias al ahorro– descenderán hasta el punto en que la preferencia temporal de los agentes los orille a optar por gastar sus ahorros en vez de invertirlos. Lo mismo aplica en sentido opuesto: la salida de ahorradores y sus recursos ocurrirá hasta el punto en que las tasas suban, y la gente comience a preferir ahorrar y obtener una utilidad y, por tanto, mayor poder de compra futuro, que gastar su dinero.

Por supuesto, esto parte de la base de que es indispensable también un sistema de dinero honesto, no gubernamental ni monopólico, en el que el mercado sea el que determine la tasa de interés. Sólo la libre voluntad de las personas en el mercado es la que nos mandará el mensaje correcto de las condiciones y preferencias de los agentes económicos.

Una vez que se entiende este punto, podemos darnos cuenta de que ninguna “Junta de Gobierno” o “Comité de Mercado Abierto”, por muy “notables” o brillantes que sean sus miembros, puede ser capaz de decidir qué nivel de tasas es el adecuado para la economía. Moverla en un sentido u otro es, sin lugar a dudas, manipular una de las variables más importantes para la toma de decisiones de ahorro e inversión y, por tanto, de crecimiento económico.

Claro está que el sistema en que vivimos hoy no está ni siquiera cerca del crecimiento sostenible: no hay mercados libres, la tasa de interés la decide un monopólico banco central y el dinero que tenemos en las manos es  ficticio, sin respaldo en oro, y está siendo creado de forma masiva mientras lee estas líneas. Por primera vez en la historia de la humanidad, este fenómeno está ocurriendo a escala global, y no hay ningún mayor banco central del orbe que no esté expandiendo su base monetaria.

Así, pues, las corrientes económicas predominantes están recurriendo a la única receta que conocen: a cada tribulación económica, la medicina es elevar el gasto público, bajar los tipos de interés y expandir el dinero en circulación. Punto.

Reducir artificialmente los tipos manda la señal errónea a los agentes económicos de que hay abundancia de ahorro, y se les orilla así a tomar de decisiones equivocadas de inversión que conducen a crecimiento insostenible. Todo porque no se trata de ahorros reales sino de exceso de dinero creado de la deuda. El círculo vicioso crece en espiral, y cada vez que ocurren las crisis, tienden a ser más severas y requieren más droga para sobrevivir, yendo de una burbuja a otra.

La consecuencia última y más grave es que en este proceso la señal que se manda es: gaste, gaste, gaste. Los ahorradores son aplastados y los inversores orillados a buscar amparo en lo que consideran es más o menos un refugio para su capital, inflando de nuevo burbujas en mercados de bonos, índices bursátiles, etcétera. El dinero creado no es neutral, siempre buscará un camino a seguir. En su momento así ocurrió con la burbuja de las “punto-com” a finales de los noventa; luego con la inmobiliaria, que al reventar nos tiene en las condiciones actuales.
Para ser claros, si el ahorro es el origen del crecimiento sostenido, su aniquilación es la semilla del desastre económico.

Hay quien se atreve a decir que se deben inflar nuevas burbujas, y de hecho es justo lo que está ocurriendo. La desesperación los está empujando a proponer ahora, como aludimos al principio, regalar dinero para expandir la demanda. El curso económico, por lo tanto, es en picada. Mientras no entendamos que sin ahorro no hay crecimiento que pueda durar, lo mejor es seguir buscando “salvavidas” financieros reales, pues a este ritmo, una nueva Edad de las Tinieblas es más que posible.

Tomado de: Forbes México 
Editado por Laura Cisneros
Socia Fundadora de A.P.I.

viernes, 3 de octubre de 2014

ABC PARA GARANTIZAR LA EDUCACIÓN DE TUS HIJOS



70% de los jóvenes en México no concluyen su educación superior por falta de recursos; te presentamos algunos tips para utilizar los productos de ahorro enfocados a educación.


Para muchos padres está comenzando el largo camino de la educación de los hijos, y con esto viene una larga lista de gastos por cubrir. Según datos Banco de México, cerca de un 70%  de los jóvenes no concluyen su educación universitaria por falta de recursos económicos.

“El momento ideal para comenzar a ahorrar y prever gastos educativos es a partir del año cero del hijo, pues esto significa que la aportación periódica que se realice, será menor durante los siguientes 18 años, edad promedio en la que se inician los estudios profesionales“, destacó Víctor Feldmann, director ejecutivo de líneas personales de Seguros Monterrey.

Lo seguros figuran como parte del abanico de opciones para ahorrar que permiten generar una partida patrimonial para cubrir gastos educativos a largo plazo, sin embargo, antes de contratar cualquier producto es importante que conozcas los puntos básicos a considerar.

1. Debe permitirte establecer un plan a largo plazo, visualiza qué universidad o cursos complementarios requerirán tus hijos y compáralo con tu capacidad de ahorro, eso te permitirá establecer metas y plazos. Incluso una buena opción a considerar es pensar en construir un fondo de apoyo para los futuros emprendimientos de tus hijos.

2. Busca un instrumento que ofrezca cobertura en caso de presentarse una situación de invalidez o muerte que evite que se tengan que seguir haciendo aportaciones hasta que termine el plazo del ahorro para la educación, es deseable que también funcione como un seguro de vida y garantice la entrega del monto final de ahorro establecido para otorgarse a los hijos una vez cumplida su mayoría de edad. Es importante que también te permita generar rendimientos para que lograr tu meta sea más fácil.

3. Inicia cuanto antes. Mientras más pequeños sean los hijos, incluso de ser posible hacerlo antes de su nacimiento, mayores serán las oportunidades de generar un ahorro importante que les permita tener acceso a una preparación universitaria.

4. En API aconsejamos contratar tu plan de ahorro en UDI's (Unidades de inversión), De esa forma la cantidad ahorrada crecerá según la inflación y al término del plazo el dinero será suficiente para cubrir los gastos educativos.


Articulo Original en: http://www.forbes.com.mx/como-garantizar-la-educacion-profesional-de-tus-hijos/ (Forbes Staff)


Articulo Editado por: Erick González Alcántara
Socio Fundador A.P.I.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Riesgo económico?

¿Riesgo económico?

Normalmente se relaciona el riesgo económico con empresas, acciones y todo lo relacionado con los mercados financieros, sin embargo se deja de lado un factor muy importante del cual básicamente la economía depende espectacularmente ¿cuál es? 

La casi totalidad de la población casi siempre se preocupa acerca de temas mundiales, que si la crisis de Estados Unidos, o que si la guerra, o que la economía del país está mal por el gobierno, etc, hay muchos temas que son importantes pero aun con eso  no le restan importancia al riesgo al que cada uno de nosotros estamos expuestos día con día.

En la antigüedad la gente se iba de cacería, a las cruzadas, duelos, etc  en fin practicaban mil y un actividades que constantemente los ponían en peligro y podría  parecer que al día de hoy ya se han eliminado pero no es así, simplemente se han reemplazado, estamos expuestos a los accidentes automovilísticos a desastres naturales, sin fin de situaciones que están fuera de nuestro control y sobre todo que ponen en riesgo nuestra capacidad para seguir generando ingresos.

A esto es precisamente a lo que me refiero con un riesgo económico, no hablo en esta ocasión a temas globales (obviamente si son importantes) hablo en particular del riesgo económico al que exponemos a nuestros seres mas queridos desde el preciso momento de levantarnos (sonare exagerada sin embargo es real); y aún  sabiendo que estamos expuestos y sobre todo acerca de nuestra propia fragilidad hay quienes siguen pensando que eso solo le pasa a la persona de a un lado, que la juventud, la energía y claridad mental son inagotables, permítanme decirles que todo eso como el agua son recursos NO renovables y hay que cuidarlos igual que como cuidamos ese elemento tan importante.

Al día de hoy existen instrumentos en el mercado financiero que nos ayudan si no a eliminar dichos peligros por lo menos nos brindan tranquilidad, como dicen por ahí, no hay que preocuparnos, hay que ocuparnos y sobre todo tomando acciones que si están al alcance de nuestras manos y de nuestros bolsillos.

¿Qué opinan al respecto? Nos interesa saber su opinión.

Autora: Laura Cisneros Sánchez
Socia Fundadora A.P.I. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

ESTRATEGIAS PARA ADMINISTRAR MEJOR TU DINERO


ESTRATEGIAS PARA ADMINISTRAR MEJOR TU DINERO

Para tener finanzas personales saludables debes cambiar tu mentalidad sobre el ahorro, los gastos y las inversiones:


Una administración inteligente del dinero requiere mucho más que una comprensión de las matemáticas. Esa parte es relativamente sencilla: Gastar menos de lo que ganas, invertir temprano y ahorrar te servirá para tener dinero cuando envejezcas.

Los números son difíciles, pero los retos psicológicos y emocionales que impiden que la mayoría de las personas alcance sus sueños financieros son mucho más complicados. Pero no siempre debe ser así. La clave está en modificar tu mentalidad financiera. Para lograrlo, te compartimos seis sencillas estrategias: 


  • No existen los secretos. Los básicos para construir un bienestar económico han estado bien documentados durante décadas. Deja de buscar atajos y secretos; mejor, enfócate en las cosas simples que tus padres y abuelos te enseñaron, como no gastar más dinero que el que ganas y ahorrar parte de tus ingresos. 
  • La felicidad surge de manejar las expectativas. No encontrarás la felicidad si sólo trabajas para poder comprar más cosas. ¿Por qué? Porque siempre habrá algo más que comprar y nunca estarás completamente satisfecho. Escapar de la trampa es fácil: Aprende a sentirte satisfecho con lo que tienes y a ser feliz con el proceso de alcanzar tus metas. 
  • Puedes tener lo que quieras, pero no puedes tenerlo todo. Corta tus gastos en las cosas que no son indispensables e invierte en aquellas que te hagan sentir mejor. 
  • Automatiza todo lo posible. Cuando se trata de ahorrar e invertir, tú puedes ser tu peor enemigo. Así que elimínate de la ecuación. Automatiza tus ahorros, pagos de cuentas e inversiones. Ahorrarás tiempo y dolores de cabeza. Además, estarás menos inclinado a gastar tus ahorros para el retiro en un auto nuevo, por ejemplo. 

  • ‘Perfecto’ es enemigo de ‘suficientemente bueno’. Muchas veces, fracasamos en actuar porque estamos buscando la forma absoluta y segura de invertir o ahorrar dinero. Por eso, al final terminamos haciendo nada. Pero la acción elimina el miedo, y un resultado suficientemente bueno es mejor que nada. 
  • No inventes excusas. No culpes al presidente, a tu ex, a la mala suerte o a tus socios de negocios por tu situación económica. Tus circunstancias pueden no ser enteramente tu culpa, pero sí son tu responsabilidad. 
  • A nadie le importa más tu dinero que a ti. Tienes el instinto y la inteligencia para dirigir tu negocio y puedes hacer lo mismo con tus finanzas personales.



Editado por: María Martín Valbuena
Socia Fundadora API




miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Mejorar tus ingresos?


¿Mejorar tus ingresos? 


Conocer cual es el activo más importante que tienes para hacerlo es el primer paso. Los mexicanos pasan casi una cuarta parte de su vida estudiando en una escuela y prácticamente toda su vida aprendiendo cosas nuevas; acumulando experiencias, conocimientos, habilidades, capacidades y muchos otras virtudes que se van construyendo a lo largo de la vida de una sola persona. Esto determina la capacidad de cada uno de lograr posicionarse en un buen empleo o desarrollar un buen negocio que le permita un ingreso adecuado a sus necesidades y sus ambiciones. Esta gran capacidad acumulada se crece día a día y como consecuencia una persona de edad avanzada laboralmente hablando logra tener mejores ingresos que los jóvenes en la mayoría de los casos (aunque no en todos). Esto da por consecuencia que: experiencia es directamente proporcional a ingreso y a su vez mejor nivel y calidad de vida.


Sin embargo México es un país donde no se considera un factor vital para mantener la ecuación y me refiero al RIESGO. El riesgo de una eventualidad o un imprevisto, algo que te llevara a perder esa capacidad, esa habilidad o simplemente la experiencia se desvanezca; algún accidente que impida el movimiento o alguna actividad motriz. ¿Qué pasa con la proporción: mayor experiencia mayor ingreso? Se vuelve totalmente lo contrario, el ingreso decrecerá. Por esa razón es importante buscar mecanismos que permitan que una persona enfrente una situación de esa magnitud de la mejor manera y con la mayor solvencia posible. En Mexico hay instrumentos de inversión inteligente que protegen tu capacidad y al final no cuestan nada.

Y tú ¿ya tienes protegido lo más importante para ti? TU MISMO

¿Qué opinan al respecto? 


Artículo por: Alejandro Aguilar 
Socio Fundador A.P.I