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lunes, 15 de diciembre de 2014

6 Consejos para usar de manera inteligente tu aguinaldo

Si inviertes adecuadamente el ingreso que recibes durante esta época, a largo plazo podrás reunir lo suficiente para dar el enganche de un inmueble o pagar la educación de tus hijos.



Con la llegada de diciembre las empresas otorgan a sus empleados el aguinaldo, una prestación a la que tienen derecho los trabajadores con una relación laboral remunerada y subordinada a un patrón.

El error que más se comete durante esta época del año, es que el ingreso extra se destina a compras, que a largo plazo pueden derivar en una desestabilidad financiera.

Nosotros recomendamos una manera inteligente de utilizar el aguinaldo en la temporada decembrina, la cual es ahorrar o invertir una parte cada año, lo que ayudaría a reunir lo suficiente para el enganche de una casa, pagar la educación de los hijos o viajar alrededor del mundo.

Al respecto, Esteban Martínez, director de productos de HSBC México explica: “Las decisiones de compra y destino del aguinaldo deben tomarse con base en la razón y no en la emoción; por eso siempre recomendamos hacer un presupuesto ordenado con esta prestación y éste debe incluir los siguientes rubros: gastos navideños, ahorro e inversión y pago de deudas”

A continuación, te compartimos los seis consejos que debes seguir para utilizar de manera inteligente tu aguinaldo:

1.- Elabora una propuesta para esta época, sobre todo considera los gastos de enero de 2015.

2.- Paga deudas de corto plazo como tarjetas de crédito, con el propósito de que disminuya tu ingreso comprometido.

3.- Considera ahorrar una parte de tu aguinaldo (del 30 al 50%).

4.- Evita gastos innecesarios, tales como comprar impulsivamente por los intercambios navideños que se realizan durante esta época.

5.- Si destinas tu aguinaldo de manera inteligente, podrás sacarle mayor provecho.


6.- Compara precios antes de adquirir productos.

Articulo Original: Forbes.com

Editado por Luis Fernando Martínez Oliver
Socio Fundador A.P.I.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Gastar en Ahorro

 
Gastar en ahorro

Cuando se habla de ahorro las personas generalmente resisten la palabra ya que es común que  no podemos hacerlo debido a que estamos acostumbrados a utilizar un sistema de ahorro muy arcaico donde las personas pretenden que al llegar los ingresos se puedan  hacer gastos y por último generar un ahorro con el sobrante. Seamos honestos ¿realmente cuando sobra? en el 99% de las personas generalmente nunca sobra porque simplemente la administración del dinero de esa manera hace que nuestro cerebro tenga la idea de poder gastar lo que poseemos, por lo tanto la forma correcta de hacerlo es: gastar en ahorro.

Y ¿porque gastar en ahorro? Es muy sencillo; nuestro cerebro está acostumbrado a gastar, está diseñado para gastar, todo lo llega a nuestras manos fácilmente podemos desprendernos de él en gastos ya sean necesarios o innecesarios. El asunto es poner dentro de nuestros gastos personales uno más, al cual lo llamaremos AHORRO.

Es muy sencillo comprobar esto voy a poner un ejemplo, en algún momento todas las personas hemos dejado un billete perdido en una chamarra, en algún momento ese billete salió de nuestra administración personal o de nuestro fondo de dinero, por lo tanto probablemente en ese momento tuvimos que ajustarnos a vivir sin ese dinero pero cuando el billete aparece es como si fuera nuevo como si fuera incluso más ingreso.

Por lo tanto encuentra sistemas de ahorro que de alguna forma te obliguen hacerlo que tengan sistemas en el cual tú no puedas ver lo que tienes, que no lo puedas gastar. Existen sistemas de ahorro en el cual se vuelve un gasto de tu vida cotidiana, la idea es estar acumulando dinero, es como si pagaras tu renta, o como si pagaras tu coche, o incluso, como si pagaras la colegiatura de tus hijos, y de igual forma tú vas a utilizar ese dinero en algún momento, la diferencia es que tendrás dinero siempre para todas aquellas cosas que pretendas comprar para aquellas cosas que necesites en el futuro ya que muy pocas personas pensamos en la importancia de largo plazo, ¿Qué va pasar cuando yo tenga 10 años más de los que yo tengo ahora? ¿Qué va pasar cuando yo tenga más de 20 años de los que tengo ahora? o incluso ¿Qué va pasar cuando llegue a la edad en la cual ya no podré generar ingresos?

Así qué recuerda gasta pero gasta en ahorro porque aunque digas: "tengo muchos gastos" siempre estarás ahorrando y siempre tendrás dinero para lo que necesites.


Artículo escrito por: Alejandro Aguilar

 (Socio fundador API)
www.facebook.com/finanzasapi

www.twitter.com/apioficial


martes, 4 de noviembre de 2014

¿Educación privada en la infancia o educación de alto nivel para la universidad

Cuando una familia aumenta en el número de integrantes con la llegada de un bebé, planificado o no, los padres se vuelcan en atenciones y cariño, y vuelcan por supuesto toda o casi toda su economía en darle lo mejor que tienen y pueden.


No hablaremos de los gastos que estos pequeños generan a la llegada a la familia (aunque quizá un posterior artículo debería ser sobre como planificar la llegada de un bebé para verdaderamente tener una economía que lo sustente y que en verdad podamos darle lo mejor a nuestro pequeño) sin embargo; de lo que hablaré hoy en este artículo es sobre la educación que vamos a proporcionarles.

Verdaderamente, lo ideal no es tener que elegir cuándo nuestros hijos accederán una educación de calidad superior, lo ideal sería poder ofrecérsela de forma completa. El haber planificado su llegada de manera que los gastos “quedasen cubiertos” desde el inicio de sus vidas sería lo ideal, sin embargo pocas parejas lo planifican a tan alto nivel, pues no cuentan con una bola para adivinar el futuro y podría sonar hasta utópico. Pero unos padres responsables independiente de su economía se comprometen con la educación de sus hijos y les gustaría que accediesen a la mejor de todas, y a veces pueden surgir dudas…


Una educación privada en la infancia: Estoy de acuerdo en que darle una buena base educativa a nuestros hijos es fundamental, que es en el inicio cuando los niños empiezan a desarrollar su personalidad, que es un momento de cierta fragilidad emocional-educativa puesto que están desarrollándose también en aspectos sociales y en que los buenos hábitos se determinaran desde el principio y también que el apego como padres nos hace sentirnos en la obligación de darle lo mejor mientras lo sentimos más “indefenso”. 
Sin embargo, los contenidos que se enseñan a estas tempranas edades en carácter general no distan mucho entre lo que se enseña en una escuela pública que en una privada, la base comportamental y de hábitos debe nacer en casa, creando con sus padres una relación sólida de confianza y protección pero con responsabilidades que definan un adecuado desarrollo de su personalidad.



Una educación superior universitaria: Todo padre se siente orgulloso cuando su hijo entra en la universidad, considera que finalmente está trazando su futuro profesional, que tendrá una titulación que le asegurará el porvenir, podemos estar de acuerdo o no en que la educación universitaria será lo que determine el éxito de tus hijos, eso es un tema a parte, lo que no podemos poner en duda es lo que si va a determinar, y es con quien se relacionarán tus hijos; una educación universitaria de nivel superior puede determinar si tus hijos se codearán con futuros empresarios o con los compañeros de trabajo, determinará si saldrá titulado y con socios o tendrá que buscar y pelearse con sus compañeros de salón por un empleo.

Quizá suene demasiado dramático, pero si se trata de decidir, mi opinión: asegúrense de que sus hijos se codearán o serán los futuros empresarios!! Afortunadamente en la actualidad existen formas de planificación respecto a una meta, como en este caso es la educación universitaria de más alto nivel para sus hijos, para que posteriormente no tengan que limitarse; o piensen como ahorrar para ser los principales socios del negocio que construirán junto con ellos cuando acaben la carrera...
¡Esta última también es una meta de ganar-ganar con los seres que más queremos! 
¡Y una extraordinaria forma de decir cuanto los amamos!

Por: María Martín Valbuena
Socia Fundadora API



lunes, 20 de octubre de 2014

GASTO HORMIGA MERMA MÁS DE $20 MIL AL AÑO EN FINANZAS PERSONALES

El costo de algunos gustos personales como café, galletas, cigarros, refrescos, botanas y propinas, entre otros, representan una fuga de recursos que pueden hacer inaccesibles proyectos importantes como el retiro.


La falta de control en los consumos diarios puede generar una fuga de capital en las finanzas personales superior a 20 mil pesos anuales.


Los llamados gastos fuga u hormiga  afectan de manera directa la economía de las personas, haciendo incluso inaccesibles las vacaciones o proyectos importantes en el mediano y largo plazo.

Muchos de estos gastos podrían evitarse y destinarse al ahorro o a la inversión.



Haciendo una proyección, unos cigarros cuestan 45 pesos por cajetilla, lo que representa un gasto mensual de 360 pesos si se compra una a la semana, con lo que la cifra anual ascendería a cuatro mil 320 pesos, con un acumulado en cinco años de 24 mil pesos.


Si ese dinero fuera invertido el resultado en un plazo de cinco año sería de 33 mil 242.29 pesos, y a un plazo de 10 años, esos recursos llegarían a 94 mil 448 pesos.

Los gastos por café pueden oscilar los cuatro mil 800 pesos al año; el uso de taxis por falta de tiempo de tres mil 840 pesos; propinas por mil 440 pesos; cuatro mil 800 pesos por botanas de mediodía; mil 200 pesos por boleadas de zapatos; 960 pesos en revistas, y tres mil 600 pesos de manicura, entre otros.

Hacer una planificación financiera de todo el sueldo será la llave para no privarse de realizar lo que más le gusta, pero también es importante destinar dinero para el ahorro, para el retiro y no endeudarse por falta de liquidez.

Se sugiere diferenciar entre los gastos de ocio contabilizados en un presupuesto mensual (entretenimiento familiar, ropa, celular, comida, gasolina o transporte) y los gastos fuga de los cuales se puede prescindir regularmente o recortarlos (manicura, cigarros, comida no presupuestada, café o botana, las pasadas rápidas a tiendas de conveniencia)

No se trata de suprimir los rubros que le dan “gusto a la vida”, simplemente hay que tener en cuenta que sin un buen control del presupuesto se puede llegar corto de dinero a fin de mes e incluso llegar a la etapa del retiro sin dinero suficiente. 

En este sentido, se recomienda anotar los rubros en los que se suele gastar (puedes descargar alguna aplicación en tu celular que te ayude a hacerlo) y una lista de lo que se puede recortar o eliminar, pero sobre todo analizar y planear de que forma puedes ahorrar e invertir ese dinero. 


En Ahorro, Protección e Inversión te invitamos a que sigas disfrutando de tu presente mientras comienzas a salvar tu dinero de esos gastos hormiga, ahorrando e invirtiendo, para que puedas alcanzar tu proyectos más importantes. 


Artículo Original: http://www.elfinanciero.com.mx/mis-finanzas/gasto-hormiga-merma-mas-de-20-mil-al-ano-las-finanzas-personales.html

Editado por: Erick González Alcántara
Socio Fundador API




viernes, 10 de octubre de 2014

El ahorro si importa (sin ahorro no hay crecimiento que pueda durar)



Para ser claros, si el ahorro es el origen del crecimiento sostenido, su aniquilación es la semilla del desastre económico.

El miércoles pasado criticamos en este espacio el artículo del portal de la revista Foreign Affairs (“Print Less but Transfer More: Why Central Banks Should Give Money Directly to the People”), publicación del que ha sido considerado el centro de estudios más influyente en materia de relaciones exteriores de Estados Unidos: el Council of Foreign Relations. 

Expusimos la falacia de los economistas de las corrientes predominantes –el keynesianismo y el monetarismo, que nos venden  la idea de que la economía necesita más consumo para emprender la recuperación, llegando al extremo de proponer regalar dinero en masa.

Dijimos que es un sin sentido en querer resolver una crisis provocada por el exceso de deuda, consumo y crédito, con dosis cada vez más elevadas de la misma “droga”, que con el tiempo surte menos efectos, pero tiene peores resacas.

Aquí es oportuno que profundicemos en el concepto del ahorro. Éste, para el “mainstream”, no tiene un objetivo de crecimiento del poder de compra futuro de los agentes económicos. De ahí que consideren que la inversión esté en función sólo de la tasa de interés, que “entre más baja, más la propicia”.

Este error de los keynesianos deja de lado que es el mercado libre el que debe hacer que las tasas de interés bajen, y que la causa de esto sólo puede ser la abundancia de ahorro. La teoría de la Escuela Austriaca de Economía es la que explica todo esto y, por ende, la única capaz de diagnosticar el desorden económico en el que nos encontramos y de proponer sus soluciones reales.

Para los “austriacos”, los tipos de interés –gracias al ahorro– descenderán hasta el punto en que la preferencia temporal de los agentes los orille a optar por gastar sus ahorros en vez de invertirlos. Lo mismo aplica en sentido opuesto: la salida de ahorradores y sus recursos ocurrirá hasta el punto en que las tasas suban, y la gente comience a preferir ahorrar y obtener una utilidad y, por tanto, mayor poder de compra futuro, que gastar su dinero.

Por supuesto, esto parte de la base de que es indispensable también un sistema de dinero honesto, no gubernamental ni monopólico, en el que el mercado sea el que determine la tasa de interés. Sólo la libre voluntad de las personas en el mercado es la que nos mandará el mensaje correcto de las condiciones y preferencias de los agentes económicos.

Una vez que se entiende este punto, podemos darnos cuenta de que ninguna “Junta de Gobierno” o “Comité de Mercado Abierto”, por muy “notables” o brillantes que sean sus miembros, puede ser capaz de decidir qué nivel de tasas es el adecuado para la economía. Moverla en un sentido u otro es, sin lugar a dudas, manipular una de las variables más importantes para la toma de decisiones de ahorro e inversión y, por tanto, de crecimiento económico.

Claro está que el sistema en que vivimos hoy no está ni siquiera cerca del crecimiento sostenible: no hay mercados libres, la tasa de interés la decide un monopólico banco central y el dinero que tenemos en las manos es  ficticio, sin respaldo en oro, y está siendo creado de forma masiva mientras lee estas líneas. Por primera vez en la historia de la humanidad, este fenómeno está ocurriendo a escala global, y no hay ningún mayor banco central del orbe que no esté expandiendo su base monetaria.

Así, pues, las corrientes económicas predominantes están recurriendo a la única receta que conocen: a cada tribulación económica, la medicina es elevar el gasto público, bajar los tipos de interés y expandir el dinero en circulación. Punto.

Reducir artificialmente los tipos manda la señal errónea a los agentes económicos de que hay abundancia de ahorro, y se les orilla así a tomar de decisiones equivocadas de inversión que conducen a crecimiento insostenible. Todo porque no se trata de ahorros reales sino de exceso de dinero creado de la deuda. El círculo vicioso crece en espiral, y cada vez que ocurren las crisis, tienden a ser más severas y requieren más droga para sobrevivir, yendo de una burbuja a otra.

La consecuencia última y más grave es que en este proceso la señal que se manda es: gaste, gaste, gaste. Los ahorradores son aplastados y los inversores orillados a buscar amparo en lo que consideran es más o menos un refugio para su capital, inflando de nuevo burbujas en mercados de bonos, índices bursátiles, etcétera. El dinero creado no es neutral, siempre buscará un camino a seguir. En su momento así ocurrió con la burbuja de las “punto-com” a finales de los noventa; luego con la inmobiliaria, que al reventar nos tiene en las condiciones actuales.
Para ser claros, si el ahorro es el origen del crecimiento sostenido, su aniquilación es la semilla del desastre económico.

Hay quien se atreve a decir que se deben inflar nuevas burbujas, y de hecho es justo lo que está ocurriendo. La desesperación los está empujando a proponer ahora, como aludimos al principio, regalar dinero para expandir la demanda. El curso económico, por lo tanto, es en picada. Mientras no entendamos que sin ahorro no hay crecimiento que pueda durar, lo mejor es seguir buscando “salvavidas” financieros reales, pues a este ritmo, una nueva Edad de las Tinieblas es más que posible.

Tomado de: Forbes México 
Editado por Laura Cisneros
Socia Fundadora de A.P.I.

lunes, 6 de octubre de 2014

Los tres pasos básicos al equilibrio financiero

Aprender a administrar, hacerte el hábito de ahorrar y pensar en el futuro, son tareas sencillas que pueden cambiar tu modo de vida y pueden dar tranquilidad a tu familia. 
Ser responsable de una familia requiere mucho compromiso y disciplina. Sabemos que desde el momento en que decidimos compartir nuestra vida con alguien más, las obligaciones se multiplicarán. Pero en vez de que esto sea un motivo de preocupación, debemos trabajar en darle a nuestra familia siempre lo mejor.
Todo comienza por nosotros mismos; podremos transmitir la importancia del orden entre nuestra familia en la medida en que seamos organizados. El aspecto que abordaremos ahora es el económico, ya que representa un factor importante para la estabilidad de un hogar.
El primer paso para el equilibrio económico es una buena administración, que comienza por saber cuánto se gana para, a partir de ahí, establecer controles de ahorro, de compra e incluso de inversión.

De esta manera elaboramos un presupuesto que nos permita distribuir el dinero de la forma más adecuada a nuestras necesidades y limitantes.
Así como en las empresas hay quien se encarga del requerimiento de capital, en una familia debe haber un control que nos ayude a utilizar  los recursos de manera que nunca nos quedemos sin liquidez. Es esencial, por ejemplo, saber cómo usar la tarjeta de crédito, ya que ésta es el préstamo más caro que existe, por lo que es importante recordar que no hay que atrasarse en los pagos y que debemos medirnos en el crédito que utilizamos.
Por otra parte, a todos nos gusta darnos lujos: las visitas a restaurantes, los accesorios, los viajes y los eventos de entretenimiento son algunos de los gustos a los que tenemos alcance. Sin embargo, todo el confort que esto puede representar, no se compara con la tranquilidad de tener una estabilidad económica tanto individual como familiar.
De esta manera, administrar correctamente nuestro dinero y contar con respaldos financieros brindará a nuestra familia el bienestar que merece.
Esto lo podemos conseguir a través de fondos de ahorro, de inversión y de retiro.
Los fondos de ahorro son el segundo paso clave. Entre sus beneficios, encontramos que con la cantidad recibida anualmente se pueden liquidar o reducir las deudas para empezar un nuevo año con el mayor desahogo posible. Estamos conscientes de que, por lo menos el esfuerzo por pagar la mayor cantidad posible, disminuirá el tiempo de liquidación, así como la cantidad de intereses.
Una vez que se creó la disciplina es momento de pensar en el futuro. Así, el tercer paso son fondos de retiro.
Lo que más conviene cuando administramos nuestra cuenta individual, es comparar a las administradoras con base en el Indicador de Rendimiento Neto; sabemos que entre más alto sea el rendimiento, mayores serán las retribuciones.
Además, las ventajas de contar con un fondo de retiro son que se aporta lo que se quiere cuando se puede, los rendimientos son altos y una buena disponibilidad. 
Los otros aliados
Los seguros representan un gran apoyo para nuestra economía; gracias a ellos podemos enfrentar situaciones difíciles e inesperadas. Y podemos hacer uso de la practicidad para adquirir uno.
Las coberturas de gastos médicos mayores cubren nuestras necesidades de salud y disminuyen considerablemente la cantidad de lo que tendríamos que desembolsar en caso de no contar con una póliza de este tipo.
La prevención es uno de los elementos más importantes en la vida y debemos tomarlo muy en serio. El orden y la disciplina son nuestros mejores aliados para mantener un equilibrio económico en nuestra familia. Obras como “El hombre más rico de Babilonia” de George S. Clason y “Padre rico, Padre pobre” de Robert T. Kiyosaki han sido y seguirán siendo un gran manual para que de una administración personal eficiente, se desencadene la estabilidad familiar, grupal y empresarial.
Por Fernando Nava
Articulo Original: Forbes.com
Articulo Editado por Maria Martín Valbuena
Socia Fundadora A.P.I.

martes, 30 de septiembre de 2014

¿AHORRO EN UDIs?

¿Qué son y cómo utilizarlas?

Tras una fuerte crisis económica en México, el Banco de México crea en 1995 una unidad denominada UDI (Unidades De Inversión) cuyo objetivo radica en proteger el poder adquisitivo de la moneda, y a los Bancos cuando conceden créditos, préstamos hipotecarios...etc, lo que nos interesa como inversionistas porque también protegerá nuestras inversiones.


En 1995, una UDI equivalía a 1 peso mexicano, actualmente la UDI tiene un valor aproximado de 5 pesos ¿Por qué? Porque el comportamiento de la UDI va directamente reaccionado con la inflación y por lo tanto con las variaciones en el INPC (Indice Nacional de Precios al Consumidor).

¿Eso en qué me beneficia? 

Primero que nada, el hecho de beneficiarte o no, dependerá de si tienes inversiones en este tipo de "moneda". Si es así o estas pensando en hacerlo, te beneficiarás del incremento anual de la inflación, en vez de ver como la inflación pulveriza el valor de tu dinero a lo largo del tiempo. Aunque por si sola no es una herramienta tan productiva hablando de inversiones, es muy segura y es un factor básico para el éxito de tus inversiones, y la inversión puede ser complementada, por ejemplo, en a Bolsa Mexicana de Valores para darte más rentabilidad.

¿Qué no debo hacer con las UDIs? 

Nunca adquieras una deuda en UDIs, eso sólo beneficiará al prestatario, recuerda que crece como la inflación, y lo que queremos hacer crecer son nuestras inversiones, ¡no nuestras deudas! 
Pregunta a una persona que adquirió un crédito o un préstamo hipotecario en UDIs y te hablara de su peor pesadilla, pregunta a quien tiene inversiones en UDIs y te hablará de sus grandes ventajas.
Si tienes este tipo de deuda busca la forma de traspasarla o convertirla a otra moneda.


¿Cómo ahorrar o invertir en UDIs? 

En el sector bancario es difícil tener acceso a este tipo de instrumentos de ahorro o inversión, sin embargo, existen otro tipo de entidades financieras que usan este esquema, un claro ejemplo son las aseguradoras.

De acuerdo con algunos expertos, "es la mejor manera para que una aseguradora pueda darle tranquilidad a una persona respecto a su ahorro en el futuro, a través de una moneda "dura", que represente el valor real que tendrá una determinada suma en el futuro" 

¿Que otra alternativa tengo si no quiero ahorrar en UDIs?

Lo que puedo recomendarte entonces es que cuando hagas tu planificación de metas que quieres lograr y el tiempo en el que las harás realidad, consideres el hecho de que tu dinero ahorrado en pesos, no valdrá lo mismo con el paso del tiempo, entonces si tu meta a día de hoy cuesta "Z" en 10 años costará Z x 10 años x %de inflación anual. Y eso es lo que deberás ahorrar desde hoy. 
Es muy importante considerar esto sobre todo en ahorros a largo plazo, por ejemplo pensando en el tema del retiro, si lo vas a hacer así, estima una inflación alta para los próximos años, y ahorra considerándolo,  ya que siempre será mejor tener más dinero cuando te jubiles que menos.

Las UDIs pueden hacer ese trabajo por ti, y garantizarte que tu dinero no se verá afectado por el paso del tiempo.

¿Dónde me informo del valor de la UDI? 

El Banco de México publica en el Diario Oficial de la Federación el valor, en moneda nacional, de la unidad de inversión, para cada día del mes, o bien pregunta a tu asesor, el sabrá el precio día a día.


Autora: María Martín Valbuena
Socia Fundadora API






jueves, 18 de septiembre de 2014

No dejes que el sistema financiero te coma ¡infórmate!



En México la mayoría de las personas no están informadas sobre los beneficios que otorgan los sistemas financieros, por lo que hay muy poca cultura del ahorro.

El 66% de los mexicanos no ahorran; y, del restante 34%, 72.1% ahorra en medios informales como el colchón, cajas populares o tandas.


El sistema financiero mexicano está formado por el total de personas y organizaciones, tanto públicas como privadas, por medio de las cuales se captan, administran y dirigen las necesidades de ahorro de unas personas –a cambio de un “premio”–hacia las necesidades de financiamiento de otros –a cambio del pago de un “interés”–.

La captación de recursos, es decir, ahorros de algunas personas u organizaciones puesto a disposición de otras empresas o instituciones gubernamentales para inversión, dirigidos al financiamiento de actividades productivas, generan empleos y, en consecuencia, crecimiento económico y bienestar en la población. Por ello, el sistema financiero desempeña un papel central en el funcionamiento y desarrollo de la economía.

Los ahorros se movilizan a través de los diferentes intermediarios y mercados financieros; por ejemplo, los bancos son los intermediarios financieros más conocidos, su principal activo es el financiamiento que otorgan a empresas o personas y su pasivo más importante son los recursos que les ha confiado ahorradores e inversionistas.

Otros intermediarios financieros son aseguradoras, arrendadoras, casas de bolsa y, por supuesto, las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore). Por su parte, los mercados financieros son aquéllos en los que se intercambian activos con el propósito principal de movilizar el dinero a través del tiempo. 

Tú en el sistema financiero eres sumamente importante, eres motor de la economía. Tu ahorro puesto en uno de los intermediarios financieros formales e invertido, a su vez, en actividades de valor, generas beneficios en la sociedad en su conjunto. 
Ahora imagina, 10 pesos de ahorro de cada uno de los 120 millones de mexicanos, puestos en los mercados financieros generarían recursos disponibles para inversión productiva por 1,200 millones de pesos potenciales en empleos y crecimiento económico… y, ¿qué ganas tú? Ganas rendimientos por el ahorro invertido, ese el “premio” por tu esfuerzo.

En promedio los mexicanos no ahorran, la gran mayoría prefiere gastar todo su ingreso hoy o, en su caso, ahorrar para metas de más corto plazo como vacaciones, ropa, entretenimiento o cualquier otro bien que represente un esfuerzo pequeño para un bienestar relativamente inmediato.

Por ello, el crecimiento económico debe estar acompañado por políticas públicas orientadas a una mejor educación e inclusión financiera para que, ahorradores e inversionistas, en distintos contextos socioeconómicos, incrementen sus conocimientos financieros respecto a las distintas opciones de ahorro e inversión, conceptos de riesgo, comparativo de productos, habilidades para la asignación de su ingreso, planeación eficiente de gastos, fijación de metas de corto, mediano y largo plazo, así como en aumentar la confianza para tomar decisiones informadas.

De tal forma que el conocimiento se propague entre familias y en el tiempo, logrando en el mediano y largo plazo bienestar, progreso social y desarrollo sostenido sustentable. Nuevamente, tú eres sumamente importante en este proceso.
Resultados recientes de encuestas de organismos especializados en México indican que 66% de los mexicanos no ahorran; y, del restante 34%, 72.1% de los encuestados ahorra en medios informales como el colchón, cajas populares o tandas, que otorgan nulos rendimientos, pérdida de valor e incertidumbre jurídica en caso de inconvenientes.
Las instituciones, intermediarios y mercados del sistema financiero están estrictamente regulados, así que tus ahorros están seguros. Sin embargo, hay que prestar atención en que los diferentes productos financieros otorgan distintos rendimientos, es decir, pagan distintos intereses, dependiendo del tipo de producto y plazo de inversión. Por ejemplo, las cuentas de cheques o de ahorro normalmente ofrecen rendimientos nominales por debajo de la inflación, así que conforme pasa el tiempo disminuirá su capacidad de compra. 

Tu crecimiento financiero y bienestar están en tus manos. Tú con tu trabajo eres parte del sistema financiero. Pierdes por no hacer nada. ¡Infórmate y decide!


Articulo Original en AltoNivel.com.mx

Editado por: Laura Cisneros Sánchez.
Socia Fundadora API